No sé si te lo dije pero: Gracias, por tu aroma,
por esa esencia tan tuya que me encanta dejes en mi.
Eres veneno para la soledad y un dulce recuerdo para la eternidad
mujer hecha de humo y pasión, dulce ángel, encerrado en un cuerpo de cielo
hecha de ternura, deseo, aroma y excitante sabor.
Esculpida de mis sueños, con retazos de ilusión
recuerdo inagotable de mi visita al fondo de ese abismo humano al que llamamos pasión.
Gracias mujer de cuerpo pequeño y enorme corazón
ante tu cuerpo esbelto y terso, nada valen mis ideas, nada vale mi razón
Tiemblo a tu lado, tiembla mi ser, al saber que puedo yo ser tuyo
que en tu infinito cuerpo divino con un poco de suerte, pudiera volverme a perder.
Hoy con un beso robaras mis sueño, pues yo se que te seguiré en el
hoy he estado en el cielo, he vuelto de nuevo a el
tan solo con sentir tu cuerpo tibio junto al mio
sentir que me quema lo tibio de tu piel
sentir que me quema lo tibio de tu piel
Deseo sentir tu cuerpo, tu boca besando mi alma, tus manos en mi pecho en un rítmico vaivén
mientras tu respiración se agita, mientras mi cuerpo hace que el tuyo vibre también.
Y mientras tanto ahí el mundo, hay el mundo,
por el tiempo en el que estemos juntos,
que no valga nada, vamos a olvidarnos de el.
